Los modelos de negocios siempre están cambiando, cada vez hay más tendencias nuevas, nuevos hábitos y anhelos, y consumidores cada vez más exigentes. Por eso, es muy importante que cada año se establezcan nuevos objetivos claros en su emprendimiento que puedan guiar la forma de realizar el trabajo que está por venir y así alcanzar las metas propuestas de manera eficiente, siempre buscando la mejora constante.

Sin embargo, alinear metas, estrategias y tácticas no es una tarea simple y muchas veces termina confundiendo a todo el equipo y no se alcanzan los propósitos esperados. Por eso, en este post vamos a enseñarle cómo definir esos objetivos para el próximo año.

Pero antes que nada, vamos a aclarar lo qué son y en qué consisten algunos aspectos organizacionales

Objetivos 

Para que puedan ser alcanzados, sus metas deben ser medibles y realistas. Es decir, su equipo necesita saber qué hacer y tener un plazo para eso, antes de que la estrategia sea definida. Podemos citar como ejemplos un incremento de 20% en las ventas globales hasta el fin de año; un aumento de 15% de los beneficios de los próximos semestres o un crecimiento de mercado de 10%.

Estrategias 

Aquí se define cómo su equipo alcanzará los objetivos propuestos. Las ventas pueden aumentar gracias al lanzamiento de un nuevo producto o de nuevas líneas de algo ya existente; promociones estratégicas y conjuntas con otros productos, artículos exclusivos o por la comercialización de productos de un nuevo segmento que todavía no ha sido explorado.

Siempre es válido tener un plan B en caso de que su estrategia inicial no tenga el efecto planeado. Y así como los objetivos, sus estrategias también necesitan ser claras y con oportunidades reales de tener éxito.

Tácticas 

Son las herramientas y acciones de apoyo para que sus estrategias funcionen bien. Por ejemplo: Un sitio web más rápido, mayor número de artículos disponibles en su tienda, una logística más eficiente para disminuir el tiempo de entrega, mejores formas y condiciones de pago e incentivos para fidelizar a los clientes como tarjetas de acumulación de puntos.

La importancia de definir objetivos

Vamos a colocarnos del lado del consumidor y tomar como ejemplo a alguien que tiene como objetivo adquirir un carro nuevo. Primeramente, es importante definir claramente ese objetivo: cuál vehículo quiere adquirir. Pero recuerde que esa compra debe ser viable y caber en el presupuesto disponible. ¿El modelo que usted escogió es el que necesita y encaja en su perfil de comprador?

En seguida será definida la estrategia de compra del automóvil. ¿Dará su coche antiguo o alguna cantidad de dinero como anticipo? ¿El pago será en contado o financiado? En caso de que sea financiado, ¿cuánto dinero será necesario desembolsar cada mes para conseguir pagar la cuenta?, ¿por cuánto tiempo? ¿Cuál es el mejor lugar para comprar ese carro?
¿Su presupuesto doméstico no será perjudicado?

Y para finalizar, las tácticas serán aplicadas: ¿con qué accesorios usted será beneficiado? ¿La documentación y el seguro están incluidos en la compra? ¿Su bono de fin de año se puede utilizar para acelerar el pago del vehículo?

En la práctica

Desde el lado del emprendedor, sucede lo mismo. Primeramente, usted precisa definir sus prioridades y prestar atención a la viabilidad de sus ideas para luego planificar la mejor forma de poner eso en práctica y las acciones de apoyo para ayudar en el cumplimiento de lo que se ha previsto.

Y así, como en la compra del carro, de nada sirve querer hacer algo que sobrepasa nuestras capacidades, por ejemplo querer aumentar sus ventas en más del 50% en un solo año o comprar un Ferrari, si usted no tiene ingresos para ello. El éxito depende del trabajo y la dedicación, no se obtiene de la noche a la mañana.

Riesgos

En todos los tipos de negocio, y en la vida, siempre están presentes los riesgos, y deben ser muy considerados durante el recorrido, ya que el mínimo incidente puede cambiar todo de un momento para otro. Por eso, hasta los menores riesgos deben ser medidos para evitar grandes sorpresas. Se deber tener en cuenta algunas suposiciones para minimizar contratiempos desagradables que puedan hundir su negocio.

Ahora la tarea es suya, mi querido emprendedor. Ponga sus ideas en práctica, establezca sus objetivos, defina sus metas, trace sus estrategias y vaya adaptando o rediseñando todo aquello que sea necesario o que traerá mejores resultados.

¡Buen trabajo y hasta la próxima!

Categorías: Planificación

Andrés Pérez - Tienda Online

Estudiante de marketing digital con especialización en comercio electrónico. Trabajo con redacción de contenidos sobre marketing y negocios para pymes que deseen mejorar sus ventas en la Internet.

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